Contené antes de investigar
El primer instinto suele ser "averiguar qué pasó". Es un error: cada minuto que un equipo comprometido sigue conectado es un minuto más para que el atacante se mueva a otros sistemas o extraiga más datos. Contené primero, investigá después.
Paso 1: aislá el equipo, no lo apagues
Desconectá el cable de red y desactivá el WiFi del equipo afectado. No lo apagues si sospechás algo más serio que malware simple: apagarlo puede borrar evidencia en memoria que ayuda a entender qué pasó. Simplemente aislalo de la red.
Paso 2: cambiá contraseñas desde OTRO dispositivo
Si usaste ese equipo para acceder a email, banca o sistemas de gestión, cambiá esas contraseñas de inmediato pero desde un dispositivo distinto y confiable — nunca desde el equipo sospechoso, porque un keylogger capturaría la contraseña nueva también.
Paso 3: activá MFA en todo lo que no lo tenga
Si algún servicio crítico (email, administración de sistemas, banca) todavía no tiene autenticación multifactor, activala en este momento. Es la barrera más efectiva contra el uso de una contraseña robada — ver buenas prácticas de contraseñas y MFA.
Paso 4: avisá a soporte inmediatamente
Contactá a [email protected] o por WhatsApp (+39 345 243 5103) marcando el caso como severidad S1 o S2 según el impacto — ver qué significa cada severidad. Cuanto antes se involucre soporte técnico, más rápido se puede contener el incidente y evaluar si hay que revisar otros sistemas.
Paso 5: documentá lo que recordás
Anotá qué hiciste antes de notar el problema (¿abriste un email?, ¿instalaste algo?, ¿entraste a un sitio inusual?), la hora aproximada y cualquier mensaje o comportamiento extraño que viste. Esa información acelera muchísimo el análisis técnico.
Lo que no hay que hacer
No intentes "limpiar" el equipo vos mismo desinstalando programas o corriendo un antivirus antes de que soporte lo revise — podés borrar evidencia necesaria para entender el alcance real del incidente.