1. Mirá las luces del equipo
En el módem/ONT del proveedor, una luz de "internet" o "WAN" apagada o en rojo indica que el corte es externo (del proveedor), no de tu red interna. Una luz parpadeando en ámbar suele indicar que el equipo está intentando reconectar.
2. Reiniciá en el orden correcto
Apagá el módem/ONT, esperá 30 segundos, encendelo y esperá a que las luces se estabilicen (1-2 minutos) antes de encender el router. Reiniciar todo junto o en el orden incorrecto es la causa más común de que un reinicio "no funcione" — ver cómo reiniciar correctamente el equipamiento de red.
3. Probá con un solo dispositivo por cable
Conectá una notebook directamente al módem con cable de red, sin pasar por el router ni el WiFi. Si con esa conexión directa tampoco hay internet, el corte es de tu proveedor y no hay nada para diagnosticar de tu lado.
4. Revisá si es un corte generalizado
Consultá el estado del servicio en la web de tu proveedor de internet (muchos publican mapas de cortes) o en redes sociales. Si es un corte de zona, el tiempo de restablecimiento no depende de un reinicio de tus equipos.
5. Verificá el cableado físico
Cables de fibra o de red doblados en ángulo cerrado, mordidos por roedores, o conectores flojos son causas frecuentes de cortes intermitentes. Revisá visualmente el trayecto del cable, sobre todo si el corte coincide con una mudanza de muebles o trabajos de mantenimiento.
Cuándo escalar el ticket
Si después de estos 5 chequeos seguís sin conexión, abrí un ticket indicando qué luces ves en el equipo, si probaste por cable directo y si el corte del proveedor está confirmado. Esa información evita ida y vuelta innecesaria.